Rebeldia BLOG
Innovación

Hoy quiero resaltar una característica que pasamos por alto comúnmente en las personas innovadoras en la ciencia, el arte, la filosofía, la política y se trata de “la rebeldía” frente a una sociedad superficial, frívola, conformista y elitista.

Cuando Galileo se enfrentó a juicio tenía 69 años de edad. Fue condenado a no enseñar más su teoría del movimiento terrestre alrededor del sol y vivir de por vida bajo arresto. Así vivió en Florencia hasta su muerte.

Edison abordó las investigaciones sobre la energía eléctrica y la iluminación. Enfrentó grandes conflictos y hostilidad frente a la competencia.

Leonardo Concibió multitud de inventos que no dio a conocer entre sus contemporáneos. (máquinas voladoras, paracaídas, helicóptero, canalizaciones de agua) por no ser considerado loco.

La infancia de Charlie Chaplin vivía sumida en una terrible pobreza urbana en Londres, padre alcohólico y madre esquizofrénica… situación familiar que superó y ¿Y quién llegó a ser?

Sócrates, Gandhi, Mandela, Beethoven y nunca terminaría de dar nombres de innovadores que en distintos campos han cambiado la historia de la humanidad, con una característica en común: la rebeldía, el coraje y lucha por superar la adversidad.

Al hablar de innovación me quiero referir a un elemento en común que encuentro en la gran mayoría de agentes de cambio que tiene que ver con el coraje y la rebeldía al romper los paradigmas, los dogmas y confrontar la institucionalización y adoración por lo establecido.

Casi siempre cuando hablamos de innovación como la forma concreta de la creatividad nos referimos a la ciencia y tecnología orientadas a la competencia, la productividad, la riqueza y el progreso para unos cuantos; bienestar material de algunos sin tomar en cuenta los valores humanos y la relación armónica con la naturaleza.

Y es cuando uno se pregunta ¿qué tienen que ver la ética y los valores con la innovación? ¿Cuál es el propósito de tantos cambios si como seres humanos no hemos crecido? ¿Qué sentido tiene la innovación cuando aumenta la desigualdad, la misoginia, el racismo, la injusticia, la xenofobia…

Los verdaderos innovadores son personas inconformes con el estado actual de las cosas, casi siempre han sufrido la incomprensión en su tiempo, pero se han librado de una vida sin imaginación, de la manipulación de los medios comprados, del pan y circo, del maquillaje de las cifras, de la mentira, de concursos degradantes; como dijera Julio Anguita. La resignación es la droga que duerme la conciencia, es morfina, es el opio que duerme el darse cuenta de la realidad… de la frivolidad y del crecimiento absurdo al que no le importa destruir la madre tierra y contaminar los mares, con tal de tener cifras económicas altas.

Si algo tienen casi todos los innovadores, además de una inteligencia genial y visionaria, es la inconformidad con el estado actual.

Los innovadores han pasado aceite, pagado facturas, han sufrido en su historia, porque van al fondo de las cosas y saben que a pesar de todo lo que hagamos moriremos y por eso vale la pena vivir con nobleza mejorando nuestro planeta y al ser humano.

Innovar en armonía con la naturaleza, cuidando nuestro ecosistema y calidad de vida.

Ellos, los innovadores, no son esclavos del pensamiento de las masas, están dispuestos a buscar la verdad y defenderla entregando su vida.

Al hablar de un innovador no sólo me refiero a un científico frío e insensible sino a un ser humano que entrega el pensamiento y la propia vida por defender la verdad; tal es el ejemplo de Galileo, de Mandela, de Gandhi, de Chaplin, que no adormecen el pensamiento crítico sino por el contrario dan la vida por el cambio.

Gracias a los innovadores se transforman la historia, el arte y la ciencia y nace un valor que va más allá de un crecimiento económico; ese valor, ese motor intrínseco, tiene que ver con la verdad, con una conciencia libre de la manipulación del pensamiento.

Cierto, los nombres de los innovadores que menciono son escritos en mayúsculas, son ideales e inalcanzables, pero pueden ser fuente de inspiración para salir del conformismo y buscar el cambio dentro de nosotros mismos, cultivando más nuestras ideas críticas y abriendo nuestro corazón a los demás a pesar del juicio contra Galileo.

Inseparable de la rebeldía asociada a la verdadera innovación está la trascendencia social.

Nadie guarda sus descubrimientos en el ropero. Los hermanos Wright lo primero que hicieron con su máquina voladora fue volar y llegaron al alunizaje. ¿Qué influencia ha tenido la aviación en la sociedad humana? Sería bueno escuchar a alguno de los tripulantes de la estación espacial decir, como Galileo, “Sin embargo, se mueve”, al contemplar la esfera terrestre. Los cambios logrados por Gandhi y Mandela tuvieron alcances sociales de repercusión universal. Y podríamos seguir…

La sociedad humana íntegra ha sido la beneficiada por la rebeldía de los verdaderos innovadores de la historia.

Jorge Andere Martínez

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