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El problema y la cuarta transformación

La palabra problema se asocia con una carga en la que nadie quisiera verse atrapado; pensamos que los padres, la vida económica, las relaciones son un problema, que el trabajo está lleno de broncas y para colmo nuestro país todos los días -con la conferencia matutina- despierta con noticias desalentadoras, crisis y rezagos muy serios, severos; un problema sin análisis de causas profundas acarrea una vorágine inconmensurable.

Al tener una lectura errónea de los problemas: Llámese abasto de medicamentos, huachicoleros, narcotráfico, desempleo entre otros, corremos el riesgo de dar soluciones pragmáticas e inmediatas -sin reflexión profunda- fácilmente se confunden los síntomas con las causas que hunden al país como en un pantano; así ha pasado con los muertos por la violenta guerra del narcotráfico.

Esta reflexión se aplica en casos extremos y críticos -como los que vivimos en américa latina que siendo el 8% de la población mundial concentra el 33% de los homicidios- y también lo podemos relacionar con problemas de la vida cotidiana.

Con el acceso a redes sociales existe la presión del tiempo por encontrar soluciones rápidas sin planteamientos de fondo; usualmente actuamos sin un serio análisis de causas y sin medición de consecuencias a mediano y largo plazo.

Con el acceso a internet encuentras respuesta para todo: Cursos, talleres, compras, información, casas, ofertas, empleos, terapias, consejos… de qué sirve una solución si no hay un profundo planteamiento del problema y su proceso.

La cultura del “do it” y la inmediatez unida al poder nos recuerdan la anécdota de la espada de Damocles cuando queremos referirnos a una amenaza o problema constante que puede llevar a un trágico desenlace.

Por el bien de todos espero que la llamada “cuarta transformación” cumpla con los objetivos y no sea una transformación “de cuarta” como algunos irónicamente lo predicen.

Se espera que 2 millones 600 mil jóvenes reciban empleo con una inversión de 100 mil mdp. Hay muchas preguntas detrás de esta meta: ¿Cómo lo vamos a alcanzar? ¿Cuál es la estrategia? ¿Existe un proyecto, un plan? ¿Cuál será la tasa de crecimiento? ¿Cómo será el financiamiento?

Un problema bien planteado con enfoque sistémico nos da la posibilidad y el poder de alcanzar los objetivos planteados.

Los problemas más profundos tienen un potencial de solución de fondo si encontramos las causas y no soluciones simples y absurdas dando “palos de ciego”.

Los problemas son:

  1. Únicos, cada problema tiene sus matices propios y surge en una cultura específica.
  2. Son de origen humano; nacen de nuestros comportamientos, valores, creencias, pensamientos, expectativas y conductas.
  3. Son significativos, afectan el crecimiento de un país y el desempeño de las personas.
  4. Nos pueden motivar a ser mejores.

Hay muchas acciones que se plantean como soluciones a problemas gordos que al final del camino son un fracaso como la terrible guerra de Vietnam, la lucha del narcotráfico en México, la educación multimedia para todos; por ejemplo las frustrantes soluciones en el consumo de tabaco que sigue aumentando en los jóvenes a pesar de las tristes y trágicas imágenes de bebés con cáncer en las cajetillas, acciones que no llevan a resultados; mi hipótesis nace desde el planteamiento del problema, tal vez tendrían que invertir más en campañas de concientización en las escuelas y no en imágenes que ya no generan un cambio en hábitos.

Si en verdad queremos solucionar los problemas como el del desempleo sugiero considerar los siguientes pasos:

  1. Identificar el problema.
  2. Analizar las causas y la historia del problema. (Big-data).
  3. Tomar en cuenta la cultura, los valores y la psicología.
  4. Hacer un estudio de las distintas variables y percepciones edad, sexo, estrato social, adicción, educación etc… y dependiendo del tipo de problema incluir expertos.
  5. Generar soluciones: definir y evaluar alternativas incluyendo acciones de otros países.
  6. Lograr sinergia y colaboración con los distintos grupos.
  7. Plan de acción (Estrategias y tácticas).
  8. Probar el modelo.
  9. Mirar el problema “fuera de la caja”. (pensamiento lateral).
  10. Tomar decisiones.
  11. Actuar y monitorear los resultados todo el tiempo.

La cuarta transformación es una esperanza de cambio pero si primero se dispara y luego se apunta es probable que termine en desilusión como nos ha pasado en tantos proyectos de nación; decía Paul Preston: “quien no conoce su historia está condenado a repetir sus errores”.

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